La confusión de premisas y la consecuente decepción

Hace un par de noches leí de un tirón un libro que, en general, ha recibido buenas críticas, Los cien mil reinos. No sólo buenas críticas, a decir verdad, sino que, además, su autora, Nora K. Jemisin, fue galardona con el premio Locus por este título. La premisa de este libro es una guerra por la sucesión de un reino, en la que se ve envuelta la nieta del actual gobernante, todo ello en un mundo de fantasía. Sigue leyendo

Extractos (VI)

Sacó el jersey de Mo de la bolsa y lo apretó contra su rostro. “La culpa la tiene el libro”, pensaba una y otra vez. “Ese libro es el único culpable”. ¿Por qué no se lo dio a Dedo Polvoriento? A veces, cuando uno no sabe qué hacerun buen enfado ayuda. Pero después, pese a todo, retornaron las lágrimas y Meggie se durmió con un sabor salado en los labios.

Corazón de Tinta, Cornelia Funke

Mis libros del 2012

Llegado diciembre, nos acercamos al final de otro año. Un año lleno de libros que me han permitido descubrir grandes novedades y bestsellers pasables, con clásicos imprescindibles entre medias. Eso sí, no he incluido los que he tenido que leer para la carrera, que son también unos cuantos, sino los que elegí yo, por mi cuenta y riesgo. No son muchos, pero 2012 ha sido, en general, un buen año lleno de lecturas interesantes. Sigue leyendo

Érase una vez…

Ni princesas, ni príncipes. Ni hadas, brujas, elfos o magos. Los personajes de siempre se han quedado sin cuento. ¿Por qué? Porque son personajes tipo de una sociedad machista que inculca valores tipo-hombre y tipo-mujer que hoy en día hieren toda conciencia que luche por la igualdad de género. No son políticamente correctos y pueden hacerle creer a una niña que sólo sirve para vivir encerrada en su torre hasta que su príncipe azul la salve o a un niño que si no es el más apuesto, el más fuerte, el más valeroso nunca llegará a ser rey del reino encantado. Sigue leyendo

De ficciones y realidades

La fantasía y la ciencia ficción es de frikis. O eso aseguran quienes reniegan de estos dos géneros, a veces incluyen del de terror, porque no los consideran “serios”. Ocurre, sin embargo, que muchos de los que se atreven a decir cosas así tampoco es que lean mucho. ¿Por qué lo sé? A parte de por la experiencia, de encontrar críticas en quienes no tocan un libro, a no ser que su vida, o su nota en el colegio o la universidad, dependa de ello. Porque alguien que lee, que lee de verdad, disfrutando con los personajes, las historias, los imaginarios más diversos,  no desdeña ningún género. Sigue leyendo