Cinco libros que me han hecho ser como soy

Normalmente, este tipo de listas hacen referencia a las lecturas u autores favoritos de quien las escribe. En mi caso, y después de leer una entrada en el blog de un amigo, me ha dado por pensar qué libros me han impresionado más, para bien… o para mal. Lo bello y lo sublime, como diría Kant.

  • Los Miserables, de Victor Hugo.

Una lectura recomendada, pero cuya historia pocos conocen a través del libro. Sin duda, el cine y el musical, han contribuido a su popularidad, si es que en algún momento llego a carecer de ella, pero Los Miserables es más que la historia de amor y redención. Es un alegato a la humanidad, la humildad, la tolerancia y la defensa de unos derechos básicos que en el momento en que fue escrita, eran tan incipientes que no sólo se respetaban a golpe de fuerza.

  • La vida al desnudo. Voces de Ruanda, de Jean Hatzfeld.

La masacre de Ruenda quedó eclipsada por la disolución de la antigua República de Yugoslavia. En apenas un 100 días, la población tutsi quedó reducida a un 10% por un genocidio cometido por la tribu rival de los hutus.

Al leerlo, comprendí que, si bien la educación es defendida como el motor del progreso, algo que por supuesto comparto, la inteligencia en las mentes equivocadas puede ser más letal que la peor negligencia del más ignorante.

  • Por quién doblan las campanas, Ernest Hemingway.

En una guerra no hay vencedores ni vencidos porque, en al final, todos son víctimas de la crueldad y la violencia. Sin embargo, siempre se ha defendido que un bando era el bueno y otro, el malo, cambiando los adjetivos de bando según quien los exprese.

Esta novela no habla de buenos ni malos, habla de personas que se ven obligadas a vivir al límite, a luchar por su supervivencia, con todo lo que ello conlleva, sin saber en quien confiar, y disfrutando de las pequeñas cosas, porque puede que no haya mayor felicidad que vivir en este mismo instante.

  • 1984, George Orwell.

La propaganda y la educación son dos instrumentos que en todo totalitarismo resulta no sólo útiles, sino indispensables para crear la mentalidad afín. Mi atención a los textos políticos nació con esta novela, pero lo que más me llamó la atención fue cómo controlaban la mente de las personas hasta el punto de transformar cualquier indicio de rechazo hacia el sistema en una devoción tal que obligaba al sublevado a dar su vida por el régimen, o lo que es lo mismo, asesinar al enemigo sin mancharte las manos convenciéndolo de que es lo que debe hacer por el bien de la sociedad. Simplemente brillante y aterrador.

  • El misterio de la cripta embrujada, Eduardo Mendoza.

¿Dónde se ha visto a un detective salido de un manicomio que se pirra por una pepsi? Pues en esta novela (y en sus continuaciones, claro). Un libro que levanta el ánimo, que entretiene, que mantiene en vilo,… y que te hace reír, aunque sea por lo absurdo de la situación.