Para todos los públicos

…sean o no para todos. Y no me refiero a negar la cultura a determinadas personas. Para nada. Sino a esos libros que leen los niños hoy en día que son adaptaciones de obras para lectores avezados. O dicho de otra forma, los libros que se reescriben para los niños. El ejemplo más claro de este tipo de ediciones en España es el Quijote, que parece que no falta en casi ninguna aula de Educación Primaria. Porque Cervantes es el escritor nacional por excelencia y porque su obra, inmortal, ha de estar en la mente de todos los españoles.

Lejos de negar la grandeza de la obra, creo que cada libro tiene su momento. Cuando aprendemos a leer leemos una serie de libros, muy cortitos, con muchos dibujos y coloridos, cuyas historias y personajes tienen que hacer que la imaginación vuele. Según vamos creciendo, somos capaces de profundizar más en las tramas y los personajes, nos “enganchamos” a la lectura y poco a poco vamos ampliando las lecturas y el grado de dificultad. Porque sí, hay libros difíciles, libros que requieren una preparación previa, muchas lecturas previas, y ahí es donde las lecturas adaptadas hacen un flaco favor.

Leer el Quijote a los siete años muestra a un personaje muy divertido y entrañable para los niños. Pero no es El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, porque una adaptación infantil no muestra la esencia de la obra, ni lo que le ha hecho a Alonso Quijano ser el personaje atemporal que es. Cada libro es escrito en un momento determinado, con un contexto determinado que no hace que sea igual si se hubiese escrito dos siglos más tarde. Leer una adaptación infantil no ofrece una lectura verdadera de la obra original, sino un resumen muy escueto de la misma. Pero, tampoco tiene por qué ser algo negativo.

Leí una adaptación de los miserables a los nueve años. Y desde entonces, la gran obra de Victor Hugo se ha convertido en mi lectura preferida. Años más tarde leí el original, tanto en castellano como en francés (ni yo me lo creo todavía), y descubrí que, pese a haber leído de pequeña algo muy ligero respecto a lo que supone la obra original, sí me sirvió para acercarme a la novela. En otras paalbras, la adaptación infantil supuso un resumen que me atrapó y que allanó el camino para cuando estuviera lista para leer la novela de verdad.

Si bien no comparto la idea de recomendar lecturas adaptadas a los niños de los grandes clásicos, he llegado a encontrarle un lado bueno y útil como complemento de lectura. Eso sí, la lectura de la adaptación no puede supone en ningún momento la suplantación de la lectura del original, porque, como he mencionado, no son la misma obra.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s